Revista teatros

Actualidad

volver

Publicado el 15 de Mayo de 2019 a las 09:53 horas

Imanol Arias y Carlos Saura estrenan "El coronel no tiene quien le escriba" en el Teatro Infanta Isabel

Imanol Arias y Carlos Saura estrenan

Imanol Arias, Carlos Saura y el Teatro Infanta Isabel estrenan "El coronel no tiene quien le escriba". Una adaptación de la novela de García Márquez que podremos ver a partir de hoy mismo.

Tres gigantes, Gabriel García Márquez y su magia, el director Carlos Saura –que se enfrenta a su segunda obra teatral tras “El gran teatro del mundo” en 2013– e Imanol Arias –que volvió a las tablas después de 24 años ausente el pasado junio con “La vida a palos”– encabezan esta historia de amor y esperanza en un mundo miserable adaptada por Natalio Grueso. Cristina de Inza, Jorge Basanta, Fran Calvo y Marta Molina completan el reparto.

“Nunca es demasiado tarde para nada”, dice en un momento el Coronel. “Ya hemos cumplido con esperar. Se necesita tener esa paciencia de buey que tú tienes para esperar una carta durante quince años”, le dice su esposa en otro momento. Abocado a la miseria, atormentado por un olvido parecido al menosprecio, vencido por la vida, mientras comparte penurias con una mujer enferma de asma, ambos “huérfanos de nuestro hijo”, el coronel, rebelde, esperanzado, quijotesco, aguarda la carta del Gobierno en la que le comuniquen la concesión de la pensión prometida por sus servicios durante la guerra.

Mientras, la pareja comparte su pobreza con un gallo de pelea que, convertido en su única esperanza de supervivencia, pronto les enfrenta a un dilema: alimentar al animal o alimentarse ellos. 

Sinopsis

El viejo coronel y su mujer viven en la miseria, esperando la carta del gobierno en la que le comuniquen la concesión de la pensión prometida por sus servicios durante la guerra. Pero esa carta nunca llega y mientras tanto la vieja pareja malvive en la pobreza alimentando a un gallo de pelea, que

es su única esperanza de supervivencia. A medida que avanza el tiempo y la carta sigue sin llegar, deberán enfrentarse a un dilema: alimentar al gallo o alimentarse ellos. La codicia del pueblo, la usura de los supuestos amigos, la fatalidad y estupidez de la guerra, se mezclan con la soledad del viejo coronel vencido por la vida pero al que aún le quedan dos tesoros: el amor de su mujer y la dignidad.

La tragedia del viejo coronel es el reflejo de la injusticia en el mundo. Su capacidad de resistencia ante las adversidades que le presenta el destino es infinita, guiado por una rebeldía tan sólida como su esperanza y su fe en el ser humano.