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Publicado el 08 de Noviembre de 2017 a las 11:25 horas

Tras triunfar en el Festival de Mérida, "Troyanas" llega al Teatro Español

Tras triunfar en el Festival de Mérida,

El reparto de mujeres como esclavas sexuales y de cualquier otro tipo. Esta es la piedra angular de “Troyanas”, el clásico de Eurípides que muestra las devastadoras secuelas de una guerra como la de Troya. Dirigido por Carme Portaceli sobre la versión de Alberto Conejero, el elenco formado por Aitana Sánchez-Gijón, Ernesto Alterio, Maggie Civantos, Alba Flores, Gabriela Flores, Miriam Iscla y Pepa López llega al teatro Español con esta impactante tragedia, la misma que propició las ovaciones y el codiciado cartel de ‘sold out’ en la última edición del Festival de Mérida. A partir del 10 de noviembre.

DESPUÉS DE LA GUERRA de Troya –al igual que cualquier otra imaginable– comienza la ‘cara B’ de la desgracia. Es el turno de hacer más daño a los vencidos, de acabar con un país, con una cultura. El momento de vulnerar la ley, la democracia y los derechos de los derrotados, siempre con mayor dureza para las mujeres, principales presas de violaciones, torturas y abandono.

“Eurípides, que es un gran poeta, se pone al lado de los vencidos y, en este caso, de las olvidadas de los olvidados, de los más perdedores: las mujeres. Él habla de que después de la guerra, cuando el orden establecido dice que ‘lo importante, la acción’ ha terminado, empieza la otra, la más bestia, la que nadie nombra: se reparten a las mujeres como botín de guerra”, comenta Carme Portaceli, la directora de una función que comienza con el único rol masculino de la pieza: Taltibio. Él, encargado de obligar a las troyanas a irse como esclavas sexuales con sus nuevos amos, se vale de su atormentado recuerdo para evocar la lucha de estas seis mujeres, dando paso a retratos vitales devastadores, como el de Andrómaca: “Ella es el símbolo de la igualdad. Héctor era su esposo y tenían una relación de igual a igual. Lo mató Aquiles, por eso su sobrino se ha encaprichado con ella y se la lleva de esclava sexual también. La fama de su matrimonio hace que vayan a destrozarla para que esa igualdad quede reducida a cenizas. Ella cruza esa barrera del dolor impronunciable cuando despeñan a su hijo por las montañas”.

Una guerra de hoy, de ayer, de mañana

Centrada en la historia de Troya con la reina Hécuba al frente, esta versión del clásico traslada la acción a Siria y, con ello, a cualquier guerra del presente, el pasado o el futuro. “Esta es una obra de ayer en la que ves lo que está pasando hoy, porque tiene una importancia existencial muy grande, ya que cuando hablamos de derechos nos olvidamos de que hay personas detrás de todo eso que reivindicamos. Y eso es lo más importante”, concluye Portaceli.