Revista teatros

Entrevistas

volver
Enrevista a Aaron Lee por Yo soy el que soy

Publicado el 01 de Enero de 2021

Enrevista a Aaron Lee por Yo soy el que soy

Obra: Yo soy el que soy - Pavón Teatro Kamikaze

 “Me dieron una paliza después de que mi padre descubriera que yo había llamado a la Embajada Española para pedir auxilio”

 

Basado en su autobiografía homónima, este prodigio del violín traslada a las tablas su propia y durísima historia de maltrato familiar vivida tras desvelar su homosexualidad. Obligado a sobrevivir tocando en la calle para poder comer después de ser sometido a terapias forzosas de conversión, el joven madrileño de origen surcoreano presenta este bellísimo canto a la libertad y la aceptación que cuenta con la dirección de Zenón Recalde – “El Rey León”–, la colaboración en escena de la actriz narradora Verónica Ronda y el piano del también director musical Gaby Goldman –“Billy Elliot”, “West Side Story”–. Por ANA VILLA


¿Qué historia traslada esta función?

Una historia de superación personal autobiográfica, una experiencia vital donde narro unos sucesos vividos entre el 2005 y 2010 en los que, al salir del armario, mis padres –que son de origen surcoreano y artistas músicos de formación– deciden llevarme a diferentes terapias de conversión forzosa. Cuento cómo a partir de ahí, incluso cuando me echan de casa con apenas 18 años, tengo que superar todos los obstáculos que aparecen en el camino hasta lograr esa conquista de la libertad y de la independencia.


¿Qué importancia tiene la música en este espectáculo?

Tenemos la particularidad de mezclar una música clásica en directo –con un violín y un piano de cola en el escenario– que lleva toda la intensidad de la historia y los personajes que implica. Se trata de la música que fue importante para mí en la época en la que se narra. A través de ella, cada suceso se ve intensificado.


¿Cuál es su papel en escena y qué otros elementos forman la propuesta?

Mi papel es protagónico. Cuento mi historia a través de la música. Como coprotagonista está Verónica Ronda, que es la actriz que da voz a la historia y a mí mismo. Además, tenemos a Gaby Goldman –director musical de “Billy Elliot” o “West Side Story”–, con el que he hecho la adaptación musical de la obra cogiendo todas las referencias musicales que había puesto en el libro, porque cada capítulo del libro es una pieza musical que fue importante para mí en ese preciso momento. Hemos hecho una mezcla muy interesante entre el mundo del teatro musical y la música clásica, que es de donde vengo yo. Y Verónica es la que da forma a todo esto, la que pone ese broche de oro, esa parte dulce pero a su vez dura y, a veces, violenta.

 


 

Para usted, uno de los pasajes más duros de la función se produce cuando…

Cuando estoy en la escena con mi abuelo paterno, en la que interpreto el solo de violín de “La pasión según San Mateo” de Johann Sebastian Bach, mientras Verónica está relatando esa escena tan brutal en la que me dieron una paliza después de que mi padre descubriera que yo había llamado a la Embajada Española para pedir auxilio. Considero que esa música –sin tener ningún acompañamiento instrumental, ni siquiera al piano–, solo con la voz, es un momento tremendo, porque ese contraste entre la tristeza y la esperanza, ese clamor a Dios que aparece en la pieza, encaja muy bien con esa desesperación que yo sentía.


¿Y ese momento que resulta inspirador desde un plano optimista o positivo?

Al final, cuando Verónica me pasa el testigo de una manera muy tierna y bonita. Es como si ella, que es la voz de mi historia, volviese a mí y nos fundiésemos en una sola persona. Si lo pensamos bien, no hay tres personas en el escenario, sino una, porque la música se desdobla a través del piano y del violín, pero es también una extensión, es mi voz, la voz de la historia. Esa comunión final de las 3 voces que se funden lanza un mensaje de ilusión, de esperanza, una invitación de reflexión para todas esas personas que no se han planteado estas cuestiones. Además, es una manera muy bella de cara a las personas que han sufrido algún tipo de discriminación, que les hace ver que no están solas y que todo irá a mejor.


¿Qué ha significado el violín –y la música en general– en la vida de Aaron Lee?

Una parte muy importante en mi vida, pero no la primordial. Yo soy mucho más que eso, pero podría decir que es lo que da color y forma a mi ser, a mi forma de ver la vida y de enfrentarme a sus obstáculos. Creo que esa flexibilidad y esa disciplina que se requiere en las artes, y a su vez esa capacidad creativa de imaginarse cosas diferentes y tocar cada pasaje desde un sentimiento diferente para que no se convierta en rutina, es algo muy positivo que yo aplico en otros aspectos de mi vida. Y creo que es un factor muy importante del éxito o, al menos, de poder superar dificultades.


¿Cuáles son sus grandes pasiones?

Tengo muchas. Creo que, al final, mis pasiones se acaban convirtiendo en proyectos de trabajo. He sido productor de un show musical sinfónico de Disney, he estado entre bambalinas produciendo espectáculos musicales y teatrales... Me gusta esa forma de ver qué puedo aportar yo al panorama cultural sin ser una máquina de crear cultura por crearla. Para mí es un ejercicio de reflexión muy importante. Creo que el ‘para qué’ es una cuestión muy importante y sobre todo que deje algo de poso, algo más que el mero entretenimiento.


¿Cuál es el propósito de la Fundación Arte que Alimenta y qué relación tiene con esta función teatral?

Esta es, sin duda alguna, mi mayor pasión. Es una filosofía de vida, un proyecto que da sentido a mi existencia. Como decía Viktor Frankl, es lo que da sentido a todo el sufrimiento vivido. Por eso, esta obra social toca temas como la alimentación para niños a través de las becas comedor, las becas universitarias para los estudios o la ayuda a jóvenes del colectivo LGTB. Seguimos asesorando y apoyando a jóvenes que han sido echados de sus casas por su orientación o identidad, también a mujeres sin hogar… Mi mayor recurso es la creatividad y, gracias a ello, creamos eventos culturales con los que recauda-mos fondos y eso financia toda la obra social de esta fundación. Ese reto a mí me hace mejor artista, músico y persona cada día, me motiva para seguir luchando.


¿Qué gran deseo le pide al año nuevo 2021?

Seguir abriendo las mentes, los horizontes y que la gente sea más consciente de la realidad de muchas personas. Con que haya un solo familiar que, después de ver la obra, entienda mejor a su hijo y cambie su actitud y pueda comprenderle y aceptarle, para mí ya será un éxito.

 

VENTA DE ENTRADAS

  • Entrevista a Secun de la Rosa y Miguel Rellán por Los Asquerosos
  • Entrevista a Lola Herrera por Cinco horas con Mario 2021
  • Entrevista a Carlos Hipólito y Mapi Sagaseta por Rita
  • Entrevista a Leo Bassi por Yo, Mussolini
  • Entrevista a Marina Salas por Siempreviva
  • Enrevista a Aaron Lee por Yo soy el que soy
  • Entrevista a Antonio C. Guijosa por Tito Andrónico
  • Entrevista a Laura Ortega por Fandangos y tonadillas
  • Entrevista a Yolanda Auyanet por Luisa Fernanda
  • Entrevista a Maite Alberola por Luisa Fernanda
  • Entrevista a Natalia Mateo e Íñigo Asiain Antón en Especial Formación
  • Entrevista a Paula Soldevila por Especial formacion enero 2021
  • Entrevista a Carlota Gaviño e Íñigo Rodríguez-Claro por Especial formación 2021
  • Entrevista a Victoria Ríos por Especial formación enero 2021
  • Entrevista a Victoria di Pace por el Especial Formación enero 2021
  • Entrevista a Marisa Etxarri por el especial formacion enero 2021
CDN panadera lat
Yerma 211 lat
Inverfest ok lat
Moncho 212 lat
cinco horas 212 lat
Arlequín 211 lat
Habitación María 209 lat
Un peral 211 lat
aaron lee lat
Abadía 122 lat
méndez leite 212 lat
Tributo a Frozen lat 212
Burundanga 211 lat
Banner Rafa Maza Lat
Escuela Nave 73 212 lat
Golondrina 210 lat
Arlequín 211 lat
Banner rect Estudio di pace
Banner Juan sin miedo lat
mirador 212 lat

¡Apúntate a nuestra newsletter!

Recibirás un email quincenal con la revista completa, la actualidad destacada y ventajas exclusivas

  He leído y acepto la política de privacidad.