Revista teatros

Entrevistas

volver
Entrevista a Lola Herrera por Cinco horas con Mario

Publicado el 31 de Agosto de 2018

Entrevista a Lola Herrera por Cinco horas con Mario

Obra: Cinco horas con Mario

 Carmen representa la memoria de muchas generaciones y la cantidad de resignación, paciencia y sometimiento que ha tenido la mujer, pero con una rebeldía por dentro

 Una mujer llena de carencias, vacíos, frustración, soledad, deseos no satisfechos, sueños no cumplidos… Así es el rotundo personaje dibujado por la pluma de Delibes con el que esta deslumbrante actriz vallisoletana se encontró hace ya casi cuarenta años. Tras una extraña mezcla de satisfacción y rechazo desbordante, aquella jovencísima Lola se sumergió de lleno en un rol que, a día de hoy, siempre ha estado presente en su intenso periplo profesional. Asistimos a una nueva y esperada entrega de este monólogo que, dirigido por Josefina Molina, vuelve a sobrecoger al espectador gracias a la interpretación memorable de su protagonista.
 

¿Qué situación presenta esta mítica pieza y qué realidades aborda?

Presenta la situación de una pareja –como tantas otras– situada en una época determinada. Miguel Delibes escribió un texto que trasciende hasta nuestros días, que no se que-dó en aquella época.


¿Cómo es Carmen Sotillo y qué sentimientos la definen?

Es una mujer con unas frustraciones deter-minadas, víctima de una educación, de la etapa social de su tiempo, de la realidad que le tocó vivir. Su trasfondo se puede trabajar con el paso del tiempo, porque Carmen tiene una verborrea maravillosa, llena de frases hechas, reproches… y, detrás de todo eso, hay un mundo de sentimientos encontra-dos, angustias, deseos no cumplidos, insatisfacción, añoranza de lo perdido –¡que tampoco fue tan bueno…!–. Es un ser humano muy particular.


Su intimísima relación con Carmen comenzó en 1979. ¿Qué ha podido cambiar en su forma de comprender este personaje cuatro décadas después?

Mucho, porque Carmen va mutando, se va adaptando a los tiempos, y no porque se cambie ni una coma del texto, sino porque hay vida suficiente en su personaje como para profundizar por muchos caminos. Josefina (directora) y yo hemos trabajado duramente el personaje, porque vemos cómo el público va cambiando a lo largo de los tiempos.


¿Algún ejemplo?

Por ejemplo, a medida que nos fuimos alejando de la época de la transición, que es cuando fue estrenada la obra –antes habría sido imposible–, percibimos otra libertad en el público. Sin duda ha ido cambiando mi manera de sentir a Carmen y, sobre todo, de recibirla los espectadores.


Una enseñanza de vida que usted encuentra en este texto:

El análisis que ella hace es un espejo y, detrás de esas palabras, se adivinan tantas cosas... Siempre que me reencuentro con Carmen vuelvo a descubrir recovecos relacionados con el ser humano y la mujer. Ella representa la memoria de muchas generaciones y la cantidad de resignación, paciencia y sometimiento que ha tenido la mujer, pero con una rebeldía por dentro.


Una situación inolvidable vivida en la escena de esta función:

Han pasado muchísimas cosas, algunas tan sonadas que han salido en los periódicos de su momento: desde el estreno en Barcelona que, a los quince minutos del comienzo, me caí redonda en el escenario y hubo que suspender –siendo todo un acontecimiento social organizado por Mercedes Milá–, hasta que haya salido un ratón al escenario en ple-na función y yo no poder echarlo (risas).


Increíble... ¿¡alguna más!?

Hubo un regidor al que se le escuchaba entre cajas roncando… ¡Imagínate la de co-sas que han pasado en tantísimas funciones! Y ahora hay que sumar el bombardeo al cerebro del actor que suponen los móviles y las llamadas desde el patio de butacas. Eso es una perturbación total para el trabajo. El directo siempre es único y maravilloso, pero tiene sus complicaciones.


Para cuando finalice esta gira de “Cinco horas…” ¿qué le apetece hacer como actriz, qué le pide el cuerpo?

Estoy tanteándolo, pero quiero hacer una función de mujeres cuando termine esta gira, que va para largo. Lo que pasa es que hemos tenido que suspender muchísimas funciones vendidas porque me caí en mayo y me rompí la rótula. ¡No sé si habrá una Carmen con bastón! (risas). Ha sido un revés muy tremendo.


¿Y fuera de los escenarios?

Un deseo terrenal y cotidiano… ¡Viajar! Quiero ir a los Fiordos y a otros tantos sitios que al final, por unas cosas y por otras, no termino de hacerlo. Me apetece cambiar de aires y conocer cosas que he ido aplazando en el tiempo y que no me queda tanto tiempo para aplazar. Quiero tratar de cumplir al máximo esos sueños.

  • Entrevista a Helena Pimenta por El castigo sin venganza
  • Entrevista a Ramón Langa y Natalia Dicenta. La puta de las mil noches
  • Entrevista a Paco Mir. Director de Jazz Bodas de Fígaro
  • Entrevista a Miquel Ortega, compositor
  • Entrevista a Cristóbal Suárez por Los cuerpos perdidos
  • Entrevista a Josep Maria Flotats por la vuelta de Voltaire Rousseau
  • Entrevista a Carmelo Gómez y Ana Torrent por Todas las noches de un día
  • Entrevista a Silvia Munt. Dirige El precio
  • Entrevista a María Galiana por El mago
  • Entrevista a Verónica Echegui, Alfonso Lara y Alberto Iglesias
  • Entrevista a Ernesto Caballero por Un bar bajo la arena
  • Entrevista a Andreu Casanova por Tinder sorpresa
  • Entrevista a Tristán Ulloa y Gonzalo de Castro por El precio
  • Entrevista a Manuel Velasco por El funeral
  • Alessandro Riga y Cristina Casas por El Cascanueces
  • Perfectos desconocidos (Olivia Molina, Alicia Borrachero, Jaime Zataraín, Ismael Fristchi, Antonio Pagudo, Elena Ballesteros, Fernando Soto y Daniel Guzmán)
Guindalera 192 lat
Jazz Bodas lat
CDN LAT
La ternura 190 lat
Curioso incidente lat
Voltaire/Rousseau 192 lat
Emociones 192 lat
CUERPOS LAT
Tinder 190 lat
Funeral lat
Aguacates 192 lat
El precio 191 lat
MERCARTES LAT
FEstival Vitoria 190 lat
Todas noches lat