Revista teatros

Entrevistas

volver
Entrevista a María Hervás por Iphigenia en Vallecas

Publicado el 31 de Mayo de 2018

Entrevista a María Hervás por Iphigenia en Vallecas

Obra: Iphigenia en Vallecas

 La sociedad está necesitada de poder conectar con seres reales, historias reales, que a veces sólo se convierten en datos

 Actriz selvática, brutal, insólita, única. Un auténtico prodigio, un volcán a punto de estallar. Con la crítica absolutamente rendida a ella, el aplauso unánime del público, una y otra y otra vez, y el Premio Unión de Actores a mejor actriz bajo el brazo, María Hervás vuelve a la que ya es su casa, Embajadores, 9. Allí muda de piel y se mete en la de una joven sin recursos, como tantas, que sobrevive como puede, como tantas, que no estudia ni trabaja y que, como tantas, no sabe qué hacer con su vida y se dedica a matar el tiempo buscando gresca, emborrachándose, drogándose… Y así, convertida en Iphi, nos escupe unas cuantas verdades a la cara. 

¿Cuántas alegrías, a nivel personal y profesional, le está dando Iphi?

Todas. Es el proyecto que más alegrías me ha dado a ambos niveles sin lugar a dudas.


“Iphigenia en Vallecas” nace a partir de “Iphigenia in Splott” de Gary Owen y salta del Ambigú a La Sala del Teatro Kamikaze. ¿Qué ha hecho grande a este montaje?

La honestidad con la que lo hemos llevado a cabo tanto Antonio Castro Guijosa, el director, como yo y también la necesidad… Mucha gente me pregunta por qué creo que me ha ido tan bien, como intentando conocer la fórmula, obviamente no la conozco, pero sin lugar a dudas no empiezo con este montaje que también coproduzco y traduzco intentando que sea un éxito. Lo que pasa es que hay ciertas cosas que cuando te palpitan dentro, como a mí me pasó con “Iphigenia in Splott” y te laten de una manera tan poderosa hay algo que te está informando de que puedes contar bien esta historia y de que de algún modo hay que contarlo. Creo que simplemente la sociedad estaba  necesitada de poder conectar con realidades que los medios de comunicación o la propia vida no nos acercan, se convierten en datos… “No sé cuantas personas han muerto…”, “Sí, vale, pero yo quiero ver a ese ser humano, poder hablar con él”… Yo creo que eso ha sido lo que ha hecho que “Iphigenia…” funcionara tanto, que la gente está sedienta de poder conectar con seres reales, con historias reales.


Owen ganó en 2015 el premio al mejor texto en el Festival de Edimburgo por esta nueva versión del mito. ¿A qué nos enfrenta, de qué habla? Háblenos un poquito del texto original antes de ir a su versión.

Mi versión trata de ser lo más rigurosa posible con respecto al original. He sido muy rigurosa, excepto algún pasaje que he tenido que transformar un poco para que nos creyéramos que es Madrid. Lo demás es paralelo y lo que cuenta es la historia de una chica que sacrifica sus derechos individuales en pos de un bien común, de un bien colectivo. Una chica que tiene una situación complicada en la vida, que no estudia, que tiene unos estatus económico, cultural y social muy bajos. Es una persona que vive una tragedia poderosa, no estoy desvelando nada puesto que ya el texto se llama Iphigenia, y cuando tiene que elegir entre salir beneficiada por derecho, por lo que le ha sucedido, o sacrificar sus derechos en pos de una comunidad, de un bien común social de repente decide que sea para el bien común.


Borracha, tirada en un banco o dando voces a deshoras. ¿Cómo es Iphi y qué verdades nos escupe ella a la cara?

Iphi es una persona que no tiene filtros, con una energía eléctrica, es una persona de las que si te la cruzas por la calle a las dos de la mañana va a ir ciega seguramente y no te va a apetecer nada pasar por delante de ella porque hay altas posibilidades de que te increpe. Es una persona que tiene tanta energía… y no sabe cómo emplearla, qué hacer con ella. LE falta dirección, pero está más viva que tú y que yo juntas. Iphi es una persona que dice las cosas tal y como las piensa, pero luego tiene unos bonitos valores que yo asocio con lo que significa, al menos para mí, el concepto de barrio, esos valores de nobleza, de lealtad a tus amigos… Tiene un finísimo sentido de la justicia sin saberlo, como intuitivo, que es lo que le lleva luego a tomar esa decisión. Y es valiente, creo que es muy valiente porque toma decisiones que son muy complicadas por las consecuencias que ella ya sabe de primera mano que va a tener que soportar, pero aún así es coherente con las cosas que siente, está muy apegada a su propia realidad.


Una de las frases más duras que dice podría ser…

Hay una frase que ella repite bastantes veces en el texto y que yo creo que es una de las cosas que a ella le obsesiona que tiene que ver con el juicio que ella sabe que los demás tienen sobre ella cuando se la cruzan por la calle o cuando la ven sin saber todo el universo que hay detrás de esa persona y sin saber, además, que ella se ha sacrificado por que nosotros estemos bien y podamos seguir manteniendo esta sociedad de confort. Ella dice: “ya sé lo que pensáis cuando me veis ciega por la mañana dando vueltas, pensáis, pedazo de guarra, quinqui de mierda”. Esto, que luego ella lo vuelve a decir varias veces más, lo que termina diciendo al final de la obra es “lo que no te das cuenta es de que en el fondo me tendrías que dar las gracias porque si tu bebé puede nacer en un hospital público de puta madre es gracias  a gente que se sacrifica como yo, si tu mamá se recupera de una enfermedad… es también porque yo me he sacrificado”. Esto le obsesiona todo el rato.


Da qué pensar…

Es guay, pero no porque lo haga yo, de verdad, si lo viera en otra persona diría lo mismo. El personaje es… no la odias nunca, pero al principio de la obra se presenta como la realidad más directa de esta chica, es un poco desagradable. Habla súper alto, grita, te cuenta unas cosas como para flipar… Y a medida que va pasando la función y vas entrando en el universo, dices ‘joder, nos cruzamos con gente por la calle y nos pensamos que les conocemos por la cosa esta de las etiquetas, pero si tuvieras una hora y media para dedicarle a cada persona de las que te cruzas por la calle al nivel de intimidad de la historia que contamos con Iphi nos daríamos cuenta de que podríamos aprender tanto de tanta gente de la que ni nos lo esperamos. Y la terminas amando. Cuando salgo, mucha gente me espera y me dicen llorando “me la querría llevar a casa para cuidarla”. A mí me pasa… Despierta una gran ternura, sobre todo porque ella no va de víctima y esta es una de las grandezas tremendas del personaje, ella no va en ningún momento de víctima.


Además de “Iphigenia en Vallecas”, en junio hace doblete con “Las crónicas de Peter Sanchidrián”. Háblenos un poquito de este montaje, cómo lo definiría, qué tiene de especial, de qué habla…

Es un montaje maravilloso, ciberespecial, es un viaje pseudofilosófico, espacial, cómico… Es una dramaturgia la que ha escrito y dirige José Padilla, para mi gusto uno de los mejores dramaturgos actuales que tenemos… Es un viaje que hacen una serie de personajes ante el fin del mundo que acecha, se montan en una nave espacial para poder escapar de aquí antes de que les pille el fin del mundo. Lo que pasa es que todas estas personas son como tú y como yo, a cada uno les llega este momento, este acontecimiento en diferentes eventos, acontecimientos que están viviendo cada uno y que ya de por sí son como mini obras de teatro dentro del conjunto que plantean temas súper interesantes puesto que José es una persona que escribe increíblemente bien, con mucha inteligencia y son historias todas que rozan un poco esta realidad futura pero muy cercana. Plantea problemáticas de nivel de una especie de tecnología o ciencia futura pero que está ya muy cerca de nosotros que, claro, hace aguas, plantea una serie de reflexiones a nivel moral, a nivel ético… Es un texto que es endiabladamente rápido, todos hablamos a una velocidad que flipas, porque José lo quiere así, entonces tampoco te da lugar a entender la cantidad de información que hay ahí. Cuando salimos la gente dice ‘me he reído un montón’, pero cuando hablas más ya con alguien te dicen ‘oye, pensando, qué fuerte realmente lo que pasa ahí, ¿no?’. Es un texto que está muy bien porque sin darte cuenta se te meten un montón de preguntas que por la ligereza, la comedia, la rapidez que tiene no se hacen para nada pesadas ni densas.


No sé si le da tiempo, pero ¿algún otro proyecto a la vista en la que podamos verla próximamente?

Te lo voy a declarar casi en exclusiva, porque no lo he contado todavía a ningún medio, lógicamente a mi familia sí porque casi me muero… no puedo decir el tema de la obra, pero voy a ser la protagonista del próximo montaje de Miguel del Arco y estoy entusiasmada porque va a ser tremendamente necesario, eso para empezar, de mega rabiosa actualidad y no sé… ¡estoy emocionada! Me emociona poder meterme a investigar de la mano de Miguel y de los compañeros que tengamos.

  • Entrevista a Jon Plazaola y Noemí Ruiz por Mandíbula afilada
  • Entrevista a Mónica Regueiro por Todas las mujeres
  • Entrevista a Lola Casamayor por Todas las mujeres
  • Entrevista a Lucía Barrado por Todas las mujeres
  • Entrevista a Nuria González por Todas las mujeres
  • Entrevista a Fele Martínez por Todas las mujeres
  • Entrevista a Carlos Romero y Tania Martín por Mudanza Show
  • Entrevista a Úrsula Moreno del Teatro Flamenco Madrid
  • Entrevista a Cristina Plazas por Todas las mujeres
  • Entrevista a Cristina Goyanes y Jorge Valenty por El otro lado de la luna
  • Entrevista a Imanol Arias por La vida a palos, testamento
  • Entrevista a Anthony Blake por Aquí se viene llorao
  • Entrevista a Gon Ramos por La familia no
  • Entrevista a Jesús Castejón por 24 horas mintiendo
  • Entrevista a Álvaro Puertas por Nine, el musical
  • Entrevista a Xavier Alberti por Islandia
FEstival antigua mina lat
Banner Lat Por los pelos
Mudanza Show lat
Todas lat 189
Juicio a una zorra lat 188
Viva Broadway 3 lat
Juntos 189 lat
Mandibula 189 lat
Festival de Alcantara lat
Dos más dos 188 lat
San Javier lat
Lado luna lat 189
Almagro lat
Carmen BFM 188 lat ok
Ballet St. Peterburgo 188 lat
Feria de Teatro lat
Escuela Nave 73 188  lat
Nine lat
Mérida 187 lat
Corral Cervantes lat